¡Como siempre!... Preguntas sin respuesta
Esta mañana cuando llegaba a la redacción del periodico, me he encontrado con un mail que tan gustosamente me ha enviado mi amigo y compañero de la Asociación de el 7 de Ciudad Real, Pedro. Os dejo estas preguntas sin respuesta al comunicado que dió "El Cañas" hace unos días. Y yá de paso, haber si alguién tiene contestación para ellas.
De manera “ágil y veloz”, tras un año completo en el más absoluto silencio, la empresa “Toros Suerte Natural”, del sr. Cañas, tiene a bien perder unos instantes para, generosamente, aunque de manera escueta, comunicar que devolverá el dinero cobrado por ¿error? en la Corrida de Beneficencia del pasado año 2005.
La nota especifica que para que se haga efectiva la devolución del importe de la diferencia entre la cantidad que debieron cobrar en su día, recogida en el pliego de condiciones exigido por la Diputación Provincial, y la que en realidad se cobró de más (¿por error?), se deberá presentar la entrada adquirida ahora hace un año.
Siempre nos ha llamado poderosamente la atención, que el descubridor de tal ¿error? no fuera el que de manera natural y obligatoria debiera haber sido; la Diputación Provincial, es decir la propia institución pública en su afán de cumplir con el deber sagrado de defender a sus administrados a través del responsable relacionado directamente con este tema. Pongamos que sea por ejemplo (es un decir) el diputado de asuntos taurinos Fernando García Santos. Osamos hacer esta última afirmación de puntillas y con muchas dudas, ya que en los tiempos que corren pueden darse situaciones de lo más esperpénticas que cualquiera se pueda imaginar. Tal es el caso precisamente de este señor; el diputado de asuntos taurinos de nuestra Diputación Provincial, que es además presidente de la plaza de toros de su pueblo, que admite públicamente, y sin rubor alguno, no conocer para nada el Reglamento de Espectáculos Taurinos.
¡Pues no! El ¿error? fue descubierto por la Asociación “Ateneo Taurino Manchego” que lo hizo público, y que desde aquí agradecemos tal gesto.
A partir de ese momento, una vez reconocido el despiste (¡faltaría más!) promesas de devolución inmediata, apertura urgente de expediente sancionador, posible rescisión de contrato a la actual empresa por incumplimiento…etc. Pues bien…creeremos lo que tengamos que creer. Porque ,vamos a ver:
-El responsable de vigilar se cumpla el pliego, (nos atrevemos a pensar que pueda ser el diputado de asuntos taurinos) ¿se relajó un poquito y no se percató del “error”?
-Después de tanto humo, ¿qué medidas ha tomado la Diputación Provincial contra la empresa arrendataria de la Plaza de Toros, tras la MUY GRAVE irregularidad cometida por ésta, y cual ha sido el resultado? Por lo que se ve, aquí no ha pasado nada. Todo sigue igual.
-¿Está de acuerdo nuestra Diputación Provincial con el contenido, formas y modos, de la nota publicada por la empresa de Cañas?
-¿Quién, salvo un coleccionista, guarda una entrada un año completo en la confianza que le van a devolver al cabo de ese tiempo, lo que le cobraron de más? Pensamos que el señor Cañas se ha quedado corto. Debiera además exigir al que solicite la devolución, pues por ejemplo, que sea albino. Más que nada por facilitar aún más la labor al espectador que pasa por taquilla, que es el que sostiene todo el TINGLADO.
-¿Van a hacer efectiva la devolución a cada perjudicado incluyéndole los intereses de un año?
-¿Porqué en esa nota tan “cordial” no se informa en qué se va a emplear el dinero de los que no conservan al cabo del año su entrada, y que no podrán rescatar la diferencia aunque siga siendo suya?
-¿Porqué no se vuelve a constituir en la Diputación LA COMISION TAURINA formada por aficionados, con labores de asesoramiento y consulta, existente hasta que llegó el actual diputado de asuntos taurinos que no la volvió a convocar? Es posible que si la citada Comisión hubiera seguido “viva”, esta gravísima incidencia no se hubiera llegado a producir, y no habría ningún perjudicado.
-¿Porqué el empecinamiento en hacer las cosas mal?
-¿Porqué al aficionado a los toros no se le respeta igual que al aficionado a cualquier otra actividad lúdica?
Todas estas preguntas las hacemos porque nos creemos en la obligación de hacerlas, si bien sabemos de antemano que, o jamás serán respondidas, o si lo son, vaya usted a saber.

Rosa J.C. dijo
El sólo hecho de hacer las preguntas ya es importante. Da que pensar y hacen plantearse dudas. Si nadie dice nada, ni pregunta aunque no se conteste, nunca pasará nada.
26 Junio 2006 | 04:03 PM